Hugo Marino y el silencio que todavía pesa - Radio America VE
planeta tierra girando circulo logo radio america ve

Volumen:

100

Últimas noticias

domingo, 11 de octubre de 2026

Hugo Marino y el silencio que todavía pesa

RadioAmericaVe.com / La Voz Del Lector.

 

Lectores piden verdad sobre Hugo Marino, desaparecidos, presos políticos y desmontaje del aparato represivo.

Hugo Marino

Derechos humanos en Venezuela

Aparato represivo venezolano

Justicia y memoria en Venezuela

Nos escriben lectores con una pregunta que no debería perderse entre los discursos del llamado nuevo momento político: ¿dónde está Hugo Marino? La interrogante no es solo el nombre de un caso. Es una forma de medir la sinceridad de cualquier promesa de cambio institucional en Venezuela. Mientras no exista una respuesta clara, seria y verificable sobre Marino y sobre otros desaparecidos, cada gesto de avance corre el riesgo de parecer, ante la ciudadanía, un disimulo táctico.

El lector expresa una preocupación directa: el silencio de las autoridades y de los funcionarios que hoy aparecen como protagonistas de una supuesta etapa distinta resulta atronador. En su mensaje menciona a funcionarios que identifica como el fiscal Devoe y la defensora González Lobato, y cuestiona que no se asuma públicamente la gravedad del caso. La pregunta de fondo es sencilla: si hay una nueva etapa, ¿por qué no empieza por los casos más dolorosos?

Una desaparición no puede quedar en silencio

El caso de Hugo Marino, según la preocupación planteada por el lector, representa una herida abierta en la conciencia nacional. No se trata de un expediente más ni de un asunto que pueda ser tratado con fórmulas burocráticas. Cuando una persona desaparece en un contexto de denuncias sobre represión, la obligación institucional no es guardar silencio, sino actuar con máxima diligencia.

La ciudadanía no pide un gesto simbólico. Pide verdad. Pide que se diga qué ocurrió, quién sabe, quién responde y qué instituciones están dispuestas a investigar sin cálculo político. La ausencia de respuestas no calma a las familias ni fortalece la confianza pública. Al contrario, multiplica las sospechas y agranda el dolor.

El lector también advierte que no se puede hablar de transición, justicia o renovación institucional mientras casos como este sigan sin atención visible. La verdad sobre los desaparecidos no puede quedar para después. Si se deja para después, la transición nace debilitada.

El nuevo momento se mide por los casos difíciles

Muchas veces los procesos políticos intentan presentarse como una nueva etapa a través de cambios de lenguaje, reuniones, nombramientos, comisiones o promesas de reforma. Pero los ciudadanos suelen medir la sinceridad de esos cambios de otra manera: por la respuesta ante los casos incómodos.

Hugo Marino es, para este lector, una prueba de fuego. Si las autoridades no actúan con claridad ante un caso de esta gravedad, cualquier discurso de apertura suena incompleto. Si quienes tienen responsabilidades institucionales no se dan por aludidos, el país tiene derecho a sospechar que la estructura de fondo sigue intacta.

El lector no pide una declaración vacía. Pide acción. Y esa acción debería incluir, al menos, una postura pública, investigación independiente, protección a familiares y testigos, revisión de actuaciones previas y rendición de cuentas. Sin eso, la palabra “avance” pierde fuerza.

El aparato que debe desmontarse

Otra preocupación central del mensaje es que, según el lector, el aparato que hizo posibles desapariciones, torturas, ejecuciones extrajudiciales y otros crímenes denunciados por organizaciones internacionales seguiría operativo. La afirmación debe entenderse como parte de su denuncia ciudadana y de su lectura del contexto venezolano, no como una conclusión judicial emitida por este medio.

El punto, sin embargo, merece atención. En cualquier transición democrática, no basta con nombrar nuevas autoridades si las estructuras de intimidación, vigilancia, coacción o miedo continúan funcionando. Un nuevo magistrado, por más preparado que sea, no podrá actuar con independencia si siente que puede ser presionado, amenazado o neutralizado por poderes paralelos.

Por eso el lector plantea una advertencia importante: no basta repetir que Venezuela necesita nuevas instituciones. Eso ya lo sabe el país. La tarea urgente es despejar el terreno para que esas instituciones puedan nacer y funcionar sin quedar secuestradas por los mismos mecanismos de control.

Lo que debería hacerse antes de que sea tarde

El mensaje ciudadano insiste en que se ha perdido tiempo valioso. Según su visión, cada mes sin desmontar las estructuras represivas hace más difícil consolidar una transición real. La frase “manos a la obra” resume ese llamado a dejar de hablar tanto y empezar a tomar decisiones concretas.

Entre las exigencias que se desprenden del mensaje del lector están:

  • asumir públicamente la gravedad del caso Hugo Marino;
  • investigar con seriedad los casos de desaparecidos denunciados por familiares y organizaciones;
  • proteger a víctimas, testigos, familiares y defensores de derechos humanos;
  • revisar el funcionamiento de los cuerpos señalados por abusos;
  • garantizar que nuevas autoridades judiciales no sean intimidadas ni coaccionadas;
  • avanzar en verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.

Sin estas decisiones, la transición corre el riesgo de quedarse en el plano declarativo. Y Venezuela ya ha tenido demasiadas declaraciones sin consecuencias.

Nuevas instituciones no bastan si persiste el miedo

El lector advierte que de poco serviría tener magistrados bien acreditados si estos quedan expuestos a presiones del mismo aparato que, según denuncias públicas y testimonios citados por el propio lector, habría operado durante años contra ciudadanos inocentes. Esa idea toca un punto esencial: la independencia judicial no depende solo del currículum de los jueces, sino del entorno institucional en el que deben actuar.

Un juez puede tener formación, prestigio y voluntad, pero si trabaja bajo amenazas, vigilancia o coacción, la justicia vuelve a quedar condicionada. Por eso el desmontaje de las estructuras de miedo no es un asunto secundario. Es una condición previa para que cualquier reforma judicial tenga sentido.

El país necesita instituciones nuevas, sí. Pero también necesita garantías para que esas instituciones puedan respirar, decidir y proteger derechos sin pedir permiso a quienes controlaron el miedo.

Los desaparecidos como medida moral de la transición

Hugo Marino y otros desaparecidos mencionados por el lector representan algo más que casos pendientes. Son una medida moral de la transición venezolana. Si el país no es capaz de mirar de frente a quienes desaparecieron, a sus familias y a las preguntas que siguen sin respuesta, la reconciliación quedará incompleta.

La verdad sobre los desaparecidos no divide a una sociedad; la dignifica. Lo que divide es el silencio; Lo que destruye confianza es la impunidad. Lo que impide avanzar es pedirle a las víctimas que esperen indefinidamente mientras otros negocian poder, cargos o estabilidad.

También es necesario cuidar el lenguaje público. La indignación ciudadana es comprensible, pero debe convertirse en exigencia democrática, no en simple descarga. Preguntar por Hugo Marino, exigir respuestas y reclamar el desmontaje de estructuras represivas es parte de una sociedad que quiere sanar sin olvidar.

En RadioAmericaVe.com y Vierne5 creemos que el periodismo independiente debe abrir espacio a estas voces porque la transición venezolana no puede construirse ignorando a los desaparecidos, a los presos políticos, a las víctimas y a sus familiares. Un país que busca justicia debe empezar por responder las preguntas más difíciles.

Venezuela necesita nuevas instituciones, pero también necesita verdad. Necesita nuevos magistrados, pero también garantías para que no sean coaccionados. Necesita reconciliación, pero también memoria. Y necesita que el caso Hugo Marino, junto con otros casos señalados por ciudadanos y organizaciones de derechos humanos, sea tratado con la seriedad que merece. Manos a la obra, porque para luego puede ser tarde.

Comparte esta reflexión o envíanos tu testimonio si también crees que Venezuela necesita verdad sobre Hugo Marino, justicia para los desaparecidos, presos políticos libres y desmontaje real de las estructuras de represión. 

¿Qué opinas? Escríbenos a [email protected]. Tu voz también cuenta.

Apoya a RadioAmericaVe.com y Vierne5: Donar desde 1 €

Recibe nuestros titulares directamente en tu correo.
Suscríbete gratis y mantente informado.

RadioAmericaVe.com  / La Voz Del Lector.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pages